Para la tierna celebración de cada uno

Proceso, dolor y posibilidad en la Marcha Interseccional de Mujeres contra la Violencia de Género

“¿Qué significa la libertad para mí? Solo es un sentimiento. Solo es un sentimiento. ¿Cómo le dices a alguien cómo se siente estar enamorado? ¿Cómo le vas a decir a alguien que no ha estado enamorado cómo se siente estar enamorado? No puedes hacerlo para salvar tu vida. Puedes describir cosas, pero no puedes contarlas. Pero lo sabes cuando sucede. Eso es lo que quiero decir con gratis. He tenido un par de veces en el escenario en las que realmente me sentí libre y eso es otra cosa. ¡Eso es realmente otra cosa! Te diré lo que es la libertad para mí: ¡sin miedo! Quiero decir, realmente, sin miedo. Si pudiera tener esa mitad de mi vida. Sin miedo."

- Nina Simone, en el documental Nina: una perspectiva histórica por Peter Rodis

El 1 de agosto de la semana pasada me uní a miles de mujeres sudafricanas y personas no conformes con el género que salieron a las calles en todo nuestro país para protestar contra el estado de violencia de género. Estas marchas interseccionales a nivel nacional se anunciaron como un "cierre total", con un boicot económico también alentado ese día. Todavía estoy procesando esto, este día de llovizna de cielo gris en el CBD de Ciudad del Cabo. Comencé mi experiencia de la marcha en los suburbios del sur, reuniéndome con mis compañeros manifestantes de UCT a las 8 am en el campus inferior antes de viajar a la ciudad con ellos con una canción y una energía explosivas. Nos reunimos en el campus de la CPUT en Darling con los otros manifestantes y procedimos a marchar hacia el Parlamento, los mariscales liderando el camino detrás de otra protesta más pequeña de madres que han perdido a sus hijos a causa de la violencia de género.

Una mujer es silenciada cada cuatro horas en nuestro país. Trágicamente, es probable que haya sido asesinada por alguien a quien amaba y en quien confiaba, como han descubierto los investigadores de la Unidad de Investigación en Salud y Género del Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica. En los casos en que se ha identificado a un autor, el 57.1% de los asesinatos de mujeres sudafricanas fueron cometidos por una pareja íntima. Y así nos vestimos de negro y rojo para la marcha, un funeral masivo por los que se han perdido, porque siempre hay nuevos cuerpos para llorar. Además, respondieron a esto los otros elementos visuales ricos de la marcha: carteles que rompieron el silencio. Varían desde lo hilarante, hasta lo conmovedor y lo problemático. El letrero de mi novia decía “PONGA A LOS HOMBRES EN ARROZ”, otro se quejó de que no hay suficiente imphempo para quemar por esta mierda. Otro, citando a Koleka Putuma, autor del poemario más vendido Amnesia colectiva, lea, "No quiero morir con las manos en alto o las piernas abiertas". Otros simplemente insistieron, haciéndose eco de la exasperación de los manifestantes presentes, que ya es suficiente.

Carteles de Womxn contra la Marcha de la Violencia de Género. Ciudad del Cabo, Sudáfrica.Carteles durante la marcha contra la violencia de género, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 2018.

Algunos carteles, a pesar de la naturaleza explícitamente interseccional de la marcha, eligieron desafortunadamente consignas transexclusivas, con referencias a “ovario-actuando”, úteros, etcétera. Si bien los genitales femeninos son uno de los espacios de violencia más probables en Sudáfrica, tales frases no toman en cuenta las experiencias de las mujeres trans y las personas con inconformidad de género dentro de su discusión sobre la violencia de género. Recuerda una entrevista que el artista y activista no binario Alok Vaid-Menon hizo con StyleLikeU, en la que describen cómo las personas de género queer son tratadas como tokens en espacios de supuesta inclusión. "La gente dirá, '¡Dios mío, me encanta tu atuendo!'", Explicó Vaid-Menon, "pero nadie te preguntará cómo vas a llegar a casa". Algunos de los carteles de la marcha me dejaron preguntándome cuál es la mejor forma de representar la violencia en general. En un aparente intento de concienciar a la gente sobre la extrema violencia doméstica, algunos manifestantes optaron por llevar imágenes de mujeres moradas. Si bien esta excitación macabra puede ser efectiva en su valor de impacto, puede desencadenar a otros y logra asegurar una eternidad de objetivación en la vida y la muerte.

Todavía estoy procesando esto, este palimpsesto de trauma superpuesto por las historias que nos han contado nuestras hermanas mayores, las estadísticas, la ironía de que mi amiga recibió un toque masculino no deseado mientras protestaba la semana pasada, y nuestros propios miedos diarios de caminar por la calle. #TheTotalShutdown, sin embargo, me mostró la posibilidad. Me mostró el poder de organizarnos a nivel de base, cómo podemos unirnos como una comunidad de retazos de minorías de género para cuidarnos unos a otros, a nosotros mismos, y movilizarnos cuando podemos y necesitamos hacerlo. Espero que podamos esforzarnos por cambiar esos espacios para que sean más inclusivos. Espero que podamos crear más espacio simplemente para abrazarnos con ternura.

https://www.instagram.com/p/Bl8uxoylP-5/?hl=en&taken-by=sthemse

Mujeres contra la violencia de género, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 2018.Mujeres contra la violencia de género, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 2018.

Zahra Abba Omar es pasante en ARTE ÁFRICA 's equipo editorial.